LA CASA DE LOS DÁVILA.

 

 

Antigua casona de mediados del S XVIII  situada en el centro de la población entre las plazas de González Fiori y de “La Corredera” que perteneció a la familia Dávila, . El edificio de planta  rectangular presenta fachada principal a la C/ Asensio Neila y posterior a los jardines que en un primer momento lo formaba una amplia extensión  dedicada a jardín, cocheras , parrales, huerta y prados, algunos restos de lo que pudieron ser acceso a los jardines perduran en la C/ Braulio Navas.

         La fachada principal es   de sillería  y obedece a una rigurosa simetría de gran horizontalidad debido principalmente a las líneas que marcan el zócalo en resalte, los sillares que marcan la línea de la planta principal y la cornisa de molduras sobrevoladas. Esta horizontalidad se ve  atenuada por la presencia de pilastras en las esquinas y a cada lado de la entrada principal, sobre las que descansa un frontón triangular.

 

         En la misma fachada además del escudo familiar en una de las pilastras, destacan las rejas de las  ventanas del piso bajo  y los barandales de los balcones. Las ménsulas o canes de estos,  son el detalle decorativo más interesante  y vienen a  aportar movimiento a la sobriedad de la  fachada principal. 

 

Desde su construcción el edificio ha venido cumpliendo funciones diversas desde el uso residencial a Comandancia militar durante la guerra o  Biblioteca durante la construcción del edificio de maestría en una de las  salas de planta baja.   Ha vivido  varias intervenciones, la más destacada la realizada para su adecuación como espacio museístico. En 1969 había sido incluida   en  la Declaración del Conjunto Histórico de Hervás acompañando al Barrio Judío   y a otros edificios de los S. XVI al XVIII – Iglesia de Santa María, Convento Trinitario, Enfermería Franciscana,  declaración  promovida por el folklorista hervasense Emilio González de Hervás, que contó con el apoyo de Enrique Pérez Comendador en calidad de miembro de San Fernando.

 

         El edificio presenta tres plantas en la fachada del jardín producto de la adaptación a la ligera pendiente del terreno, Ha sufrido varias intervenciones, aunque en  líneas generales el edificio conserva el volumen, la espacialidad  y la distribución original marcada por  el eje señalado por la puerta principal y las escaleras. El respeto de las intervenciones realizadas  con los muros de fábrica,  espacio de  escalera y los artesonados de la entrada y solera de escaleras y los elementos de cantería en chimenea, hornacinas y vanos de puertas y ventanas  ayudan  a conservar  el carácter de la edificación. En el  exterior destaca un pequeño  aljibe cubierto por una bóveda de cañón de sillares  que sirve de apoyo a uno de las fachadas laterales del edificio.

  

         La fachada del jardín era la más afectada por las sucesivas reformas y adaptaciones a las necesidades de los propietarios presentando una serie de construcciones añadidas que desfiguraban su traza original; por otro lado otras dependencias exentas del edificio principal cumplían las funciones de antiguas cuadras y graneros.              

 

         Los contactos llevados a cabo a partir de 1968 entre Comendador,  D. Gaspar López Gil, D. José Murillo Iglesias, D. Victor Mendoza Olivan, D. Luis Sánchez Belda y D. Ramón Jaraquemada en representación de la  propietaria del inmueble Dª María Socorro Silva Dávila  heredera de Dª María Dávila García, tendrán como resultado la compra del inmueble en 1972. En 1975 D. Fernando Chueca Goytia recibe el encargo de realizar el proyecto de rehabilitación. El proyecto fechado en 1977 acomete la rehabilitación del inmueble para su adecuación como Casa Museo y Biblioteca Pública reservando una parte importante del edificio como vivienda del escultor- con la consiguiente ampliación de la parte derecha del inmueble y estudios bajo cubierta para becados que llevan consigo añadidos  importantes y distorsionan la cubierta original. Se  iniciarán las obras para rehabilitar un edificio en ruina, empezando los trabajos por la cubierta. En julio de 1981 el diario ABC, poco después de la muerte de Comendador, se hacía eco de la preocupación del Ayuntamiento de Hervás que   asiste al estancamiento de  las obras, y de la decisión firme del Alcalde D. Vicente Castellano y la corporación que intentan la continuidad  del proyecto de Museo.

 

         Por un lado la indecisión de los artistas: Comendador y Magdalena Leroux y sus continuos coqueteos con otras ciudades, especialmente con Sevilla y por otro la falta de compromiso real  de los diferentes ministerios que se habían comprometido a iniciar las obras de rehabilitación de la Casa de los Dávila, hacen que la década de los años 70 se salde prácticamente con la adquisición del inmueble de la Casa de los Dávila, con la redacción de un primer proyecto de rehabilitación y con la presencia de algunas obras del escultor en Hervás, como se deduce de la nota informativa del Ayuntamiento de Hervás de 11 de febrero de 1975 y de la entrevista realizada a D. Gaspar López a principios de 1977 en el diario Hoy.

 

         Habrá que esperar a mediados de los ochenta para que las obras del edificio tomen un nuevo y definitivo impulso tras la intervención  de la nueva  corporación provincial presidida por D. Manuel Veiga López, D. Ventura Díaz Gil, Alcalde de Hervás  y  el heredero del matrimonio D. Roger Lecourtier Morel. Será la Diputación cacereña y el arquitecto de la misma D. Alfredo Fernández quien  manteniendo  parte de los criterios del proyecto de  D. Fernando Chueca Goitia modificará algunos de los usos contemplados, destinando la totalidad del inmueble a un uso estrictamente cultural  acometiendo la rehabilitación  definitiva del mismo e inaugurándose como Museo dedicado a Enrique Pérez Comendador y a su mujer la pintora Magdalena Leroux el 25 de octubre de 1986.

 

         Posteriormente a esta fecha han sido acometidas algunas obras menores y una nueva restauración  que afecto principalmente a la cubierta a la que se devolvía en gran medida  su aspecto originario con la desaparición de los espacios abuhardillados que tantos problemas de humedad venían ocasionando en los últimos años  y a la escalera principal del edificio , esta última intervención, dirigida por el arquitecto  D. Manuel Viola Nevado fue  financiada por la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura.