I Vestíbulo y escalera

 

Junto a algunas de las piezas más significativas de la producción escultórica de Comendador, “Eva”, “La Siesta” o “Candelaria”  realizadas en Roma en los años treinta, en este espacio se exponen cuadros de varios  miembros de la familia Leroux y retratos de Comendador dedicados a Magdalena Leroux, Lucienne Leroux, Auguste Leroux, además del dedicado a su padre Ángel Pérez Neila.

 

VESTIBULO E INTERIORES
SALA III

Roma marca la vida y la trayectoria artística de los Comendador, la ciudad, sus monumentos, su luz, el legado del mundo clásico están presentes en la obra de Magdalena Leroux y de Comendador. Escultor Pensionado en la Academia Española de Bellas Artes en Roma desde 1.934 a 1.936 y Director de la misma desde 1.969 a 1.973. Retratos de Vera von Richter, alegoría del Guadiana, las Tres Gracias, el Nacimiento de Venus o los relieves de Ceres, el Tajo o el Dolor y la Medicina, evocan un mundo conocido y querido por Comendador: la mitología clásica, las fuentes del barroco italiano o la retratística y la escultura funeraria romana. Como telón de fondo la pintura de Magdalena nos acerca al paisaje urbano y los monumentos de Roma, realizada desde San Pietro in Montorio lugar por donde gustaba pasear a Stendhal o Ingres.

SALA III

SALA IV

 

Presidida por el relieve de Sansón y Dalila, y los estudios de desnudos realizados por  Comendador, en esta sala continúa exponiéndose parte de  la producción de Comendador realizada en Roma y de forma destacada las obras realizadas en mortero policromado al fresco: Pierina, Novia Romana, La Veneciana. Se suma el retrato de Handy Hussein y dos paisajes de Magdalena que nos hablan de la presencia de  Comendador en Alejandría y El Cairo como Comisario de la Exposición de Arte Español en Egipto en 1.949-50.

 

 

SALA IV

SALA V

Conocedor de la tradición imaginera española de los S. XVI y S.XVII a través de su formación sevillana en el taller de Joaquín Bilbao, las obras de Comendador en esta sala siguen una línea acorde con la tradición española pero corrigiendo lo que en ella puede hallarse de excesivo con un gusto sereno y equilibrado. Serenidad y gracia en sus primeras obras tras su vuelta a España tras el pensionado romano: San Sebastián, Cristo de la Buena Muerte y posteriormente San Pablo, San Pedro de Álcantara o San Francisco de Asís. Ejemplos de su personal imaginería heredera de Mena, Mercadante de Bretaña o Montañés.

 

SALA V

SALA VI

 

La mujer y el desnudo femenino toman carta de naturaleza en esta sala. Representaciones del cuerpo femenino con las que obtendrá  galardones en las Exposiciones nacionales de Bellas Artes. Obras como Mujer del Cántaro en las que el escultor plasma sus mejores cualidades: sentido escultórico del bloque, sobriedad, serenidad y un ensimismamiento de la figura ajena a la representación mimética del modelo. Completan la sala dibujos preparatorios y vistas de ciudades vividas y queridas por el matrimonio Comendador: Roma, Sevilla, París.

 

SALA VI

SALA VII

 

La escultura monumental, junto al retrato, el desnudo y el tema religioso son los ejes sobre los que gira la obra de Comendador, en esta sala nos encontramos con algunas de las obras monumentales realizadas por Comendador. América y los conquistadores extremeños: Pedro de Valdivia, Pizarro, Cortés, Hernando de Soto y Vasco Núñez, le dieron el sobrenombre de escultor de la Hispanidad. Obra monumental que se completa con la escultura en bronce del Cardenal Cisneros ( jardín ) o con los bocetos para el grupo escultórico del  Valle de los Caídos (Buhardilla) que no llegará a realizar Comendador. Dibujos y óleos de Magdalena que recuerdan el Madrid de los años 20 tras su llegada a la Casa Velázquez.

 

SALA VII